El pasado viernes, 27 de enero, los alumnos de segundo curso de grado superior de restauración de la Escuela Superior de Hostelería de Barcelona visitaron las instalaciones del hotel balneario “Vichy Catalan” y la planta embotelladora, en Caldes de Malavella.
La visita se compuso de dos partes: por un lado la planta embotelladora en donde su director, el Sr. Josep Ramírez hizo una interesante presentación del grupo con datos sobre sus orígenes, evolución, realidad actual, visión de futuro y competitividad. Nuestra anfitriona en todo momento fue la Sra. Marisa Lozano, responsable de imagen y comunicación del grupo a la que debo de agradecer su afable predisposición y preocupación en hacernos sentir a gusto durante toda la visita, así como los grandes conocimientos del responsable de mantenimiento de la planta, Cristian que supo dar respuesta a muchas de las preguntas formuladas por los alumnos durante la visita.

Por otro lado visitamos las instalaciones del hotel balneario en donde Marisa nos explicó con detalle aspectos de sus orígenes, valor arquitectónico, perfil de cliente y versatilidad del servicio terapéutico conjuntamente con un buen valor gastronómico que tuvimos el gusto y placer de comprobar en el restaurante buffet, donde estuvimos perfectamente atendidos por su maître Pedro Mesa, así como por su chef, Carmelo Marrero, que desde estas líneas me gustaría felicitar por su excelente guiso de garbanzos, tripa y butifarras de perol.

Se habló de la importancia de adaptar el área de alimentos y bebidas a la realidad actual y de la importancia de la pensión alimenticia en un establecimiento de estas características, en donde el huésped disfruta, en la mayoría de los casos de servicio de pensión completa.
También se hizo mención de la necesidad de tener personal muy cualificado que sepa buscar el máximo valor al detalle de atención, personalizando los mismos en cada perfil de cliente. Por ello es muy importante el trabajo en equipo entre el personal de alojamiento, personal de restauración y personal médico. Se habló de la importancia de compensar los estados de estrés con un buen descanso físico y mental que permita combinar sabiamente la prescripción médica con el equilibrio dietético, conceptos muy trabajados en el hotel balneario Vichy Catalan.

Se habló del valor añadido que supone estar en un edificio de interés histórico arquitectónico de estilo neomudéjar en donde cada rincón, pasillo, acceso, sala o espacio es motivo de deleite visual por su perfecta combinación entre los motivos clásicos y los modernos, sin olvidar la comodidad y la práctica en su perfecto cuidado y mantenimiento.

Se habló sobre la importancia del reconocimiento oficial entre un agua mineral natural, de una de manantial y la de circuito corriente, destacando los procesos naturales de mineralización en la primera, de la inestabilidad mineral en la segunda y del tratamiento artificial en la tercera. Para ello se explicó y mostró el proceso de recogida del agua, su tratamiento y embotellado. Se habló sobre la distribución a gran escala con especial hincapié en el tipo de envase, diferenciando entre el modelo reutilizable y el reciclable.

Se hizo mención a la constante competitividad en calidad de producto y acciones de promoción con otras referencias que ofrece el mercado, haciendo gala de una gran honestidad y sobriedad en los beneficios de las aguas de Vichy Catalan, Malavella y Fontdor en comparación de otras campañas de promoción más agresivas por parte de otras referencias.
El hotel balneario Vichy Catalan se sitúa en la villa termal de Caldes de Malavella y su edificio está considerado como una joya del modernismo catalán del siglo XIX, a tan solo 300 m de la estación del tren, y a tan solo 5 km del aeropuerto de Girona-Costa Brava. El balneario dispone de una completa oferta de programas y tratamientos termales especialmente indicados para desconectar del trajín diario, pudiendo degustar, a la vez, de una exquisita e innovadora gastronomía basada en la cocina termal, que unida al gran confort de las instalaciones hace posible la celebración de todo tipo de eventos, disponiendo en concreto para la celebración de bodas, de una maravillosa capilla de origen del edificio. Entre sus tratamientos se encuentran los propios de hidroterapia, fangoterapia, masajes, estética corporal y facial, depilaciones, manicura, pedicura y tratamientos especiales como el masaje de Te Verde, de chocolate, baños cítricos, masaje de lodos, shiatsu, Thailandés, masaje de velas, etc.

Todo se inicia en el año 1881, cuando el Dr. Modest Furest investigó las propiedades minero-medicinales de las aguas que brotaban de las fuentes termales de Caldes de Malavella, adquiriendo las propiedades que incluían buena parte de los salientes naturales con la finalidad de construir un establecimiento balneoterapeutico. Las aguas se declararon de utilidad pública en 1883, obteniendo el registro de la marca Vichy Catalan en 1890 construyendo la primera fase la planta embotelladora de 500 m2 en donde todo el proceso era totalmente manual y construyéndose unos años mas tarde el hotel balneario, siguiendo con la tendencia de la época de promocionar para el público en global lo que hasta entonces era solo un producto para la burguesía y la aristocracia.

S.A Vichy Catalan obtiene en 1996 la Certificación Internacional de la Gestión de la Calidad ISO 9001:2008, así como de la Certificación de Seguridad Alimentaria ISO 22.000:2005. Vichy Catalan sinónimo de agua mineral natural carbónica ya se conocía en el Paleolítico Superior, pasando por Íberos, Griegos, Romanos y Árabes, hasta nuestra actualidad aportando 27 de los 34 sales minerales que necesitamos para mantenernos en forma.

La planta tiene capacidad productiva para llegar a embotellar entre 35/40.000 botellas por hora, llegando a mas unidades en formatos inferiores a los de 1 l. Un aspecto especialmente a tener en cuenta en que en toda la zona de envasado se habla de atmósfera modificada, es decir, sala estéril para evitar contaminaciones.

Una curiosidad histórica fue el testimonio de la I Cata Náutica de Aguas en donde la revista Sommellier organizó el 10 de marzo de 1999 la I cata náutica de aguas, a bordo del buque Ciudad de Valencia de Trasmediterránea. La cata de aguas no era competitiva, sino descriptiva, participando casi todas las aguas españolas y una selección de las mejores aguas europeas. El director de la cata fue el periodista especializado Julio Cayuela, precursor de las catas de aguas en nuestro país, quien destacó la alta calidad de todas las aguas participantes. Como recuerdo de dicho evento, se envió un mensaje en una botella que, por unanimidad, se decidió que fuera de Vichy Catalán, donde a las 18. horas fue lanzada al mar.

En nombre de ESHOB y en el mío propio, me gustaría agradecer a todo el grupo Vichy Catalán, a las personas que nos atendieron el día de la visita y, en especial, a Marisa Lozano, su predisposición e interés en hacer posible la realización de la primera visita de nuestra escuela a las instalaciones del hotel balneario y planta embotelladora y que bien seguro estoy, al poder institucionalizar la visita, año tras año iremos ampliando recorridos y ampliando el tiempo de la visita, puesto que hay muchas cosas por aprender y, a la vez, disfrutar.
A todos ellos, mi más sincero agradecimiento por todas las atenciones, detalles y cariño dispensado. Nos veremos muy pronto en la escuela.



