El Barrio Gótico está lleno de grandes historias únicas entre sí, y cada uno de sus lugares lo expresan. No importa si hablamos de historias antiguas o recientes. Muestra de ello es la Plaza San Jaime y Palau de la Generalitat.
Este lugar esta considerado como la sede de los dos poderes políticos de la ciudad, y en donde la gente va a reclamar cuando tiene algún inconveniente. En este lugar no hay acceso a vehículos de transporte público, sino que todo el acceso vehicular está resumido en vehículos oficiales, de la policía o de unos taxis, y van muy despacio, dejando a los peatones todo el tiempo de disfrutar del sitio.
Hay un lugar que llamó bastante mi atención, es el Puente del Obispo. Puente de estilo neogótico que une el Palau de la Generalitat con la Casa dels Canonges. Debajo de este puente aparecen aprox. 5 imágenes, que sinceramente no sabría decir que significan, pero son muy diferentes entre sí.
La que más recuerdo fue la imagen de una calavera con una espada. Algunas leyendas dicen que no la puedes mirar a los ojos porque traen una especie de maleficio o mala suerte, realmente no sé que tanto hay de cierto en eso pero personalmente yo no lo creo.

Cerca de estos lugares está la Plaza Real, otro lugar que cautiva por su frescura y belleza. Puedes encontrar, muchos cafés y restaurantes, y sobretodo muchos turistas que son motivados por el ambiente a tirar fotos y más fotos. Definitivamente un lugar que resalta mucho por su estructura y carisma.
Este fue mi recorrido por el Barrio Gótico, uno de los mejores que he hecho en esta ciudad de Barcelona porque es muy rico en historia, arte y cultura.


